9 cosas que debes evitar después de una rinoplastia
El período de recuperación después de una cirugía de nariz es tan crucial como la cirugía misma.
La forma de tu nariz, que apreciarás como resultado final, dependerá de si sigues todas las recomendaciones del cirujano y recuerdas todas las cosas que no debes hacer después de una rinoplastia.
Cualquier efecto mecánico sobre la nariz postoperatoria puede ser devastador: los tejidos blandos se dañan y deforman, y las suturas pueden infectarse rápidamente.
Por lo tanto, debes entender las instrucciones de cuidado postoperatorio dadas por tu médico y seguirlas al pie de la letra para obtener los mejores resultados.
9 cosas que debes evitar después de una rinoplastia
No debes realizar ninguna de las siguientes acciones después de tu cirugía de nariz:
- Usar gafas.
Incluso con monturas ligeras, las gafas ejercen presión sobre el puente nasal y el tabique.
Considera el uso de férulas nasales especialmente diseñadas o pegar las gafas a la frente si realmente necesitas usarlas. - Dormir boca abajo o de lado.
En este caso, el riesgo de daño mecánico aumenta, por lo que solo debes dormir boca arriba con el respaldo de la cama elevado unos 30 grados (también se permite una almohada alta).
Esta posición reduce la hinchazón y mantiene tu nariz protegida de golpes mientras duermes. - Actividad física intensa.
Está acompañada de un aumento de la circulación periférica, lo que provoca hinchazón y puede causar sangrado repetido de la herida postoperatoria.
Evita correr, levantar pesas e incluso caminar a paso rápido durante al menos 4-6 semanas después de la cirugía.
Si necesitas hacer algo de ejercicio, caminar suavemente es lo más aconsejable, ya que mantiene la circulación sin causar daño. - Tomar el sol, nadar en jacuzzi, piscina o mar (con olas que puedan golpear tu rostro), visitar sauna o solárium.
Todas las actividades que aumentan la temperatura corporal y la circulación periférica están prohibidas después de una rinoplastia.
También debes evitar la luz solar directa.
Los rayos UV pueden decolorar la piel de la nariz y hacer que sane más lentamente o provocar otras complicaciones. - Mostrar emociones mediante expresiones faciales.
Los músculos faciales “tiran” de los tejidos nasales, lo cual debe evitarse después de una cirugía de nariz.
Aunque pueda resultar difícil, especialmente en situaciones sociales, intenta no reírte a carcajadas, sonreír ampliamente ni hacer gestos exagerados durante las primeras etapas de curación. - Estornudar con la boca cerrada.
Esto crea presión excesiva en la nasofaringe, comprometiendo la integridad de las suturas postoperatorias y la estructura frágil de la nariz.
Si sientes que vas a estornudar, abre la boca para disminuir la presión sobre la nariz. - Fumar.
Se recomienda a los pacientes abstenerse del cigarrillo antes y después de la cirugía.
En fumadores habituales, el consumo debe reducirse al mínimo.
Romper esta regla dificulta la cicatrización e incrementa la hinchazón.
La nicotina reduce el flujo sanguíneo, y este es esencial para una correcta curación de las heridas.
Si no puedes dejar de fumar, consulta con tu médico sobre posibles alternativas. - Consumo excesivo de alcohol.
El alcohol es incompatible con los medicamentos que el paciente debe tomar después de la cirugía.
Además, el alcohol ralentiza la reparación de tejidos, provoca vasodilatación y constricción, puede causar ruptura capilar y favorece la hinchazón alrededor de los ojos.
Si deseas beber, no lo hagas hasta estar completamente recuperado o consulta a tu cirujano antes. - Consumir alimentos demasiado fríos o calientes.
Durante la rehabilitación, deberías limitarte con el café, el té, el agua con hielo y el helado.
Las restricciones son las mismas que en el punto anterior.
Consumir alimentos a temperaturas extremas puede provocar congestión nasal o molestias, lo cual podría afectar el proceso de curación.
¿Cuándo puedo volver a hacer cosas normales después de una rinoplastia?
Se recomienda pasar las primeras dos semanas en un estado de calma, pero manteniéndote activo con tus actividades diarias y caminatas ligeras.
El molde nasal termoplástico se retira al final de la primera semana (o más tarde); tras su retirada, se aplica un yeso delgado durante otra semana.
Procura mantenerte moderadamente activo y descansar bien.
Vigila tu balance de agua.
No te sobrecargues con las tareas domésticas; pueden esperar.
Tu cuerpo necesitará todas tus energías para recuperarse de la operación.
Respecto a la vida íntima, deberás esperar un promedio de hasta 3 semanas.
Después de este período, podrás regresar gradualmente a tu vida diaria, trabajo y actividades sociales.
Para el final de la segunda semana, la hinchazón habrá disminuido, los moretones desaparecerán por completo y podrás volver a tu vida social con comodidad.
Sin embargo, debes retomar las rutinas poco a poco, evitando todavía los esfuerzos físicos intensos.
Lo más importante en esta fase es escuchar a tu cuerpo y responder a sus demandas de descanso.
¿Cuál es la forma más rápida de recuperarse de una cirugía de nariz?
Muchas preguntas, preocupaciones y dudas sobre el resultado final de la cirugía son naturales para cada paciente.
Es fundamental saber que la rinoplastia fue exitosa, y solo un cirujano experimentado puede garantizarlo.
Además, el cumplimiento estricto de las instrucciones del Dr. Kadir garantizará la rehabilitación más rápida posible después de una cirugía de nariz.
El tiempo de recuperación depende no solo del cumplimiento de las instrucciones postoperatorias, sino también de tu estilo de vida diario.
Una dieta equilibrada, rica en vitaminas y nutrientes, puede ayudar mucho durante este período.
Tienen especial importancia los nutrientes involucrados en la cicatrización, como la vitamina C y el zinc.
Asimismo, mantenerte bien hidratado es esencial, ya que reduce la hinchazón y favorece el proceso de curación.
Otro factor importante para acelerar la recuperación es la gestión del estrés.
El estrés puede debilitar el sistema inmunológico y ralentizar la recuperación.
Aplica técnicas de relajación como meditación o respiración profunda para mantener el estrés bajo control.
Por último, asistir a todas las citas de seguimiento con tu cirujano garantiza que todo marche bien y que, si surge alguna complicación, pueda detectarse a tiempo.
Recuerda que cada paciente sana de manera diferente, por lo que se requiere paciencia y cuidado personal: estas son las claves para recuperarte de la mejor manera posible.